jueves, 7 de abril de 2011

a veces, casi siempre

Y en la mañana, siempre igual, se me hace tarde, imploro los 5 minutos al despertador, me despierto angustiada porque dormí diez, casi siempre, o algunas veces me despiertan, a veces con abrazos, a veces con besos o a veces a empujones.
Me levanto, prendo la regadera y espero a que se caliente el agua, pienso en el día y pienso en mi ropa, salgo del baño y doy un brinco en mi ropa, a veces el desayuno esta listo, a veces no, dependiendo del día anterior.
Salgo, a veces dormida, a veces con todo el ánimo del mundo, aveces no salgo...
Y pasan las horas y escucho el balbuceo de la clase, a veces me enojo, otras veces corrijo las pendejadas de algunos de mi clase...
terminan las clases y siempre salgo a donde sea, salgo al amor, salgo a la soledad o salgo a la gente, pero siempre salgo.
Antes de que acabe el día imploro por horas corridas de sueño, imploro por un masaje del segundo piso... pero llego al café de casi siempre y frente al amor, me dan ganas de que el siguiente día sea siempre mejor, lleno de mas.