Era jueves de la semana pasada, y yo estaba en el mismo lugar que suelo frecuentar los jueves,
llenos de risas, llenos de palabras, llenos de historias, de amigos.
Llegó el final de la noche y pues "ahí se rompió una taza", pasé por el primer alcoholímetro, segura de mi misma respondí "no, nada" y después sonreí, me dejaron ir.
Llegué a mi casa y me sentía triste incluso aunque no tenía porque, me sentía mal, volteé a ver una foto, la que me hizo entrar en una retrospectiva muy triste. Me dormí llorando y llena de culpas, me desperté llorando y con aún más culpas encima de mí, pero no era tiempo de ponerse sensibles y me paré de un salto, eran las diez de la mañana, me bañé, me vestí, ya tenía varios mensajes en mi celular, ya era tarde, llegó mi amiga Jaqk a casa y nos fuimos muy a prisa a C.U., era el día más importante para mi amiga Alicia, iba manejando a prisa, platicando con mi amiga, riendo.
Llegué a las doce del día a la facultad de Filosofía, pero no encontraba estacionamiento, yo vestía un short y una blusa holgada, le dije al señor que está cuidando el estacionamiento que sí por favor me dejaba entrar que era muy importante para mí, que no podía tardarme más y me dejó pasar, sin credencial. Estacioné el auto, en un lugar cerca y corrí. En el pasillo me encontré al hermano de mi amiga y me sentí más aliviada, aún no empezaba el exámen. Cruzamos la puerta y apenas iniciaba.
Aprendí mucho, me gusta ir a esos exámenes, a parte de ser lo mas importante para mis amigos, siempre sales con algo nuevo en tu cabeza. Mientras mi amiga hablaba, yo casi lloraba, me sentía muy orgullosa, ya sé soy una cursi. Terminó y nos sacaron a todos de la sala, la abrazamos, tomamos fotos, le dimos palabras de aliento, nos saludamos los conocidos y nos presentamos los desconocidos. Llegó la hora de entrar a la sala: "Mención honorífica!", casi vuelvo a llorar. Más abrazos, más fotos!
Salimos de la facultad y todos me hacían burla del poder que tuve al dejar mi auto ahí cerca, "júntense conmigo", les decía. Nos fuimos en equipos a comer unas deliciosas pizzas, a platicar y a convivir con la festejada. Todos estábamos rendidos, después de haber comido y bebido un poco de clericot. Regresamos a nuestras casas a tomar un descanso y vernos en la noche para el festejo con cervezas.
Llegó la noche y bailamos y bailamos y platicamos. Helber, me preguntó por Mauricio, y yo pues con una respuesta un poco ambigua en la boca, titubeé. Seguimos bailando, nos divertimos como enanos.
Hasta que nos corrieron.
Caminamos, compramos mas cerveza y seguimos bebiendo y durmiendo.
Al otro día desayuné en el centro, fuí a mi casa a darme un baño.
Había quedado con una amiga de ir a lo de indierocks, y que para mi suerte iba a tocar belafonte, bueno pues ¡vamos pues!, fuímos a la condesa, estuvimos bebiendo cervezas gratis, vimos algunas exposiciones y se hizo el caos, se robaron una pintura y habían pintado una lámpara! en la casa indie!, bueno pues "a mi que me revisen!" emepezamos a bromear y mejor nos fuimos al foro, pasamos por cigarros y tomamos un taxi, dejé mi auto en un valet de la condesa.
Llegando me topé con un amigo de mi exnovio, lo saludé platicamos un par de minutos, fuimos por más cerveza mis amigas y yo. empezó belafonte! y ví a mi exnovio, ahí en un rincón, tan guapo,
tan hermoso como lo recordaba.
Terminó belafonte, platiqué con mis amigas y respiré, tomé fuerzas y decidí acercarme.
Repitiendo la frase "no corro, no grito, no empujo" me escondí detrás de una pareja para que no me viera, según yo, ellos tomaron otra dirección y quedé descubierta, lo ví y me vió... platicamos, dijimos y dijimos...Nos abrazamos. Y toda la noche me acompañaron sus abrazos.