sábado, 28 de julio de 2012

Para Elvia

Noches en la mesa redonda de tu casa,
hablando del gato, hablando de todo.
Tú me enseñaste a ver la vida diferete,
a que ni siquiera la lluvia me detuviera...
me enseñaste que la vida se vive una vez y que hay que hacer el
mayor número de cosas posibles.
Me enseñaste el respeto, y que el respeto no es esa
definición que viene en el diccionario,
me enseñaste a sentir amor por todo aquello que me rodea
y alejarme de todo aquello que NO me haga feliz.
Me enseñaste a disfrutar cada panorama de la vida,
a no dejar pasar los detalles que se me pongan enfrente,
que la mayoría de las personas no ven,
aquellas, todas aquellas personas que se creen maduras
y dejan pasar la hermosura de la vida frente a sus ojos.
Me enseñaste a que los instructivos no son mas que simple papel,
que la vida no tiene un instructivo, que las recetas son bonitas
pero no hay nada como experimentar,
que si te pasas de los 200 gms que se "deben" verter en un
platillo, no hay problema, ni debe de haber angustia por que
siempre habrá algo para sustituir, y que seguro queda mejor,
si no, no importa.
Me enseñaste a que con dos ingredientes se puede lograr un manjar,
inigualable.
Me enseñaste que la edad no importa, para disfrutar de los charcos,
de brincar en ellos cual niñas,
Me enseñaste que la confianza en uno mismo es lo mejor que podemos
tener de nosotros mismos.
Pero sobre todo, me enseñaste a valorar cada segundo, cada papel,
cada árbol, cada flor,cada lluvia, cada rayo de sol...


Gracias por los abrazos nocturnos o matutinos,
gracias por cobijarme a la hora de ver televisión,
gracias por mis obsequios, aún no supero la emoción de mi sombrero 
de cosaco Ruso.
Gracias por todas las cenas, las charlas, los paseos.
Gracias por dejarme ser parte de tu familia,
por pasar navidades juntos.
Gracias, gracias por todo hermosa,
vives dentro de todos a los que nos enseñaste lo hermoso de vivir...






De vuelta, sin fichas.

Hace tanto que no vengo a escribir acá, las cosas no han sido fáciles éste último mes.
Me gusta escribir sobre lo que está pasando y me gusta volverlo historias, aunque a veces sea duro escribir sobre ello.
A veces no comparto el link de mi blog por miedo a ser tachada como exhibicionista, pero bueno
la verdad es que me importa poco.  Siempre que algo está a punto de olvidarseme vengo para recordar, o simplemente para releer y sonreir, depende el caso.

Tengo tanto que contar que ni sé por dónde empezar.