martes, 6 de octubre de 2009

Y así es...

A un lado de la cama se quedó ese cenicero cómplice de esos días, de esos momentos, de todo.
A un lado de la cama se quedó esa botella llena, cómplice de mis lágrimas, de mi sinceridad...
En la cama se quedaron las desilusiones...

En el metro se quedó esa sonrisa, que iluminó casi toda mi tarde.

Así es...

en el metro minutos mas tarde encontré un abrazo, sincero... una sonrisa y a mi amiga, el panorama era bello, los recuerdos eran felicidad, las risas eran imparables.


En la noche, un café, las cosas seguían bien, hasta que el ente apareció con tanto arte me harté. Huí. Huimos...

La noche desde aquí no es tan buena ... la noche desde el lugar de ayer fue buena.

mañana?...

No hay comentarios: