Ya he contado que mi lugar favorito de la infancia se encuentra ahí en la Santa María la Ribera,
pues el otro día sin planearlo fui, recorrí sus calles y me abrace de los recuerdos en el kiosko, tuve mi escena como de película, si, de esas que casi sin planearlo llega el amor y te abraza y lloras de felicidad y nostalgia, así merito me pasó aquel día.
Yo con mis botitas para lluvia sobre un charco, el día era gris, con una llovizna agradable, pensaba en las consecuencias de mis actos, lo único cálido que se percibía era esa agüita que sale de por donde empiezan las pestañas, mi mente estaba unos días atrás, derrepente retrocedió años...
Volteo y estaba él, con unos brazos extendidos para mí, para nadie mas, brazos blancos, manos hermosas, con dedos enormes. Ahora lo cálido era él, mis ojos y mi corazón.
Mi cabeza regreso y por él y lo llevé conmigo 12 años atrás, con ese señor de nombre de caricatura, a esa calle con esa fonda, comimos como siempre un pan, pero mi paladar dulce de 12 años menos, me permitió saborearlo con infinita dulzura, con amor.
Caminando, con él, con mis recuerdos llegamos a esa casa, ya no es lo mismo, las obras como siempre han deformado su estado, no importa, sigo caminando y sigo sintiendo aunque es una colonia aledaña los recuerdos aun siguen, ahora no son las mismas calles por las que solemos pasear, llenas de gente con un sueldo elevado, llenas de coches para esa misma gente, ahora pasamos por una torre vieja, rayada, con vidrios rotos y llena de basura. por aquellos pasillos llenos de naranja, pienso, pensamos, nos detenemos, un libro, unas lineas... y ...otra vez lo cálido de mis ojos junto a su pecho, con mis brazos en su espalda y mis dientes cerca de sus costillas.
Los pasillos naranjas nos llaman, no podemos parar mucho tiempo, parecen laberintos, laberintos alegres, con arbustos, con puertas donde viven enanos, con abundantes gatos silenciosos mirando nuestras manos juntas, con cortezas de arboles que hablan, tienen ojos, boca y nariz.
Llegamos a un hospital, salimos a los 5 minutos, somos unos niños caminando en el frío, experimentando todo tipo de sensaciones, llegamos a una iglesia, y a las ruinas caminamos,besamos, reímos, leímos, gemimos, aprendimos... corrimos, en ese laberinto de piedras viejas, de viejas estructuras, hasta llegar a un tunel del tiempo en donde habia libros viejos y empolvados, pinturas al aire. Aterrizamos en un eje vial en el que pudimos ver una nube devoradora, se comia la ciudad y sus altos edificios, huímos y hablamos con un ave que nos indico la salida. a recorrer pasillos naranjas otra vez!!!
Y en el metro llegamos a casa, NOS dormimos...
NOS Despertamos...
y hoy estoy mareada.


2 comentarios:
este blog.. digo este post.. jajajaja, me gustó y no escribes cuando te espantaron o los trayectos de la vasconcelos.. irala!
je je je ya escribiré mas lo prometo! mas blogs...digo mas postsss jijiji
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