Eran las 7:30pm, en el metro mi amiga no se hacía presente, hacia un frió como de 7º, estaba temblando, no llevaba mas que unas botas negras de gamuza, un pantalón de mezclilla gris, con un cinturón tejido gris, una blusa negra y una chamarra de mezclilla igualmente negra, ah sí recurdo muy bien que tenia en el cuello una bufanda y el cabello suelto, tan despeinado como siempre. En mis entumidas manos, exactamente en dedo medio de la mano izquierda llevaba un anillo de plata fina, con varias perlas, era bastante aparatoso, no importaba por que era mi favorito, si no es que el único anillo "lujoso".
Dieron las 7:50pm y miré de lejos una chica, guapa, era mi amiga un poco mas arreglada que de costumbre, nos abrazamos como cada día que nos veíamos en esa estación, con el gusto de siempre, un beso y nos subimos al vagón, platicando de mas o menos como sería la fiesta, llena de chicos de negro y cabello largo, o algunos no, la mayoría alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras. Platicamos y platicamos hasta llegar a la estación cercana al lugar, nos bajamos con algo de miedo, no conocíamos bien ese rumbo sureño, abordamos un camión y CASUALMENTE estaba la cancion esa de Cyndi Lauper "girls just want to have fun", ad hoc para la noche, con esa sensión bizarra de venir en un camión cantando ESA canción, me empecé a alegrar mas y comenzó la noche!, al bajar del camión, compramos cigarros, unos camel.
Ding dong...ding dong, tocamos el timbre y salió una chica simpática, el ambiente era justo como lo imaginaba chicos simpáticos, bebiendo mucha cerveza, con una mesa de bocadillos riquísimos, la anfitriona de la fiesta nos ofreció cerveza y por supuesto que aceptamos, ya se nos hacía tarde! por que acuérdense que esta noche las chicas solo querían diversión.
Salud, salud, salud!!! se escuchaba, platicando toda la noche con muchachos muy amables que compartieron sus botellas de vodka y whisky ¡, se me vino a la mente mandar un mensaje, a un fantasma, pues que caray! era dìa de muertos! y habìa que festejarlos como dios manda no?.
Para que les cuento, si ustedes deben de saber, el saldo del celular y el saldo para beber son malingnos, entraban y salían mensajes yo muy sonriente, y fuera de sospecha que estaba flirteando con un fantasma brindaba y bebía vodka sin mezclador.
-Oye! no te hemos visto en la facultad!
-Es que, yo no estudio ahí
-ah no?, tienes toda la actitud!
-jejeje si? por qué?
-no sé
-bueno, como sea salud,
- y que estudias entonces?
-amm fotografía
La verdad es que nadie sospechaba que detrás de esa alcohólica medio freak(en ese momento), que se adapta fácilmente a todos los ambientes y que es bien chida, hay una "mujer que estudia mercadotecnia y publicidad" y que es medio ñoña, que es super impuntual y que estaba en un momento difícil de su vida. Asustada por lo que estaba haciendo.
Ring...ring...
mi celular! sonaba mi celular...! me puse tan nerviosa, tan temblorosa, que los 2º en los que estábamos se fueron, y me sudaron las manos.
-Bueno?
-Hola
-Hola, como éstas?
-Bien, y tú?
que haces cuando te cominicas con una persona que hacías en el limbo?, que estaba a punto de llegar a descansar en paz, con todos los muertitos, que haces con ese fantasma? te emocionas? los muertos reviven? te puedes volver a enamorar de un muerto, pues no sé que paso!, todas esas preguntas me las hice en 10 minutos que duró la conversación.
Entré a la casa, y seguí platicando, y bebiendo vodka sin mezclador, como en los países con -4º, así estuve un par de horas mas, tranquila, analizando mis 10 minutos, y comiendo bocadillos. Dieron las 5 de la mañana y todos estaban en la sala, unos había desaparecido, otros estaba a punto de desaparecer, a otros les valia y seguían chupando. Como yo.
-Amiga, me voy a dormir un par de horas, en lo que abren el metro
-ok, vamos
Diez minutos antes de que abrieran el metro , yo estaba tomando un atole de nuez, temblando de frío, con un dolor en la espalda y los dedos entumidos, con un buen estado, no tan desaliñada pero tampoco tan bonita como salí de casa el día anterior. Por fin abrieron el metro y yo, aun adentro con el metro calido seguía temblando, me temblaban las rodillas y sentía mariposas en el estómago. Llegué a ESA estación y ahí estaba, el fantasma. Tan guapo, tal y como lo recordaba.
Caminamos, llegamos, escuchamos, no escuchamos, dormimos, no dormimos. Dejé mi anillo en esa, esa ventana que al igual que a él, la recordaba tan hermosa y con tanta luz.
Vino a mi mente, aquel pedazo de página de Almudena Grandes:
"...me quedé inmóvil, encogida, sonriendo, colgada de aquel olor, dejando pasar el tiempo..."
Ya era tarde y debía estar en casa de mi madre, antes de las seis, me fuí de él , no del todo.

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